Una divertida manualidad DIY que transforma una caja de zapatos en un diorama marino tridimensional, ideal para potenciar la motricidad fina y la creatividad a través del reciclaje. Además de estimular la planificación espacial, el acuario resultante se convierte en un excelente escenario para fomentar el juego simbólico y la narración de historias.