Un dosier que pone en el centro algo esencial: que cada niño pueda comprender lo que siente y encontrar formas de expresarlo, con el acompañamiento que necesita. Reúne propuestas para trabajar la autoestima, la calma, la empatía y los vínculos, y ofrece distintos caminos para acercarnos a la diversidad del aula. Valoro especialmente el trabajo compartido entre docentes y la generosidad de reunir tantos recursos en una propuesta gratuita. Un material para abrir conversaciones, escuchar con más atención y hacer de la educación emocional una parte cotidiana de cómo nos cuidamos.